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Eduard Arruga

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NOVIEMBRE  2016

Conversamos con Eduard Arruga, Presidente  del Banco de los Alimentos de Barcelona, sobre las funciones y los retos que actualmente tiene la institución que preside.

¿Cual es la función del Banco de Alimentos de Barcelona en un escenario de distribución de alimentos en el que intervienen numerosas Entidades repartiendo alimentos a las familias que lo necesitan?

El Banco de Alimentos tiene tres líneas básicas de actuación:
Recuperamos alimentos comestibles no comercializables, sensibilizando al conjunto sobre despilfarro alimentario en la cadena de la industria alimentaria, formada por la propia industria, los productores agrarios y las cadenas de distribución.
Impulsamos campañas de recogida de alimentos, sensibilizando a la ciudadanía sobre la situación de precariedad alimentaria de nuestro entorno.
Canalizamos la solidaridad ciudadana a través del voluntariado y las donaciones, haciendo llegar todos los alimentos recogidos a quien más lo necesita, mediante una red de 351 Entidades en la provincia de Barcelona, procurando una distribución justa y eficiente.

Además, la labor del Banco va mucho más allá de recoger y repartir alimentos; también mantenemos una relación constante con todas las Entidades, dándoles la ayuda necesaria en la gestión, almacenaje y distribución de los alimentos.
 
 

¿Cómo ha incidido la crisis actual en la organización del banco de Alimentos e Barcelona?

Se ha manifestado en el crecimiento del número de Entidades (que han pasado de 271 a 351 entre 2008 y 2015) y sobretodo en el de personas atendidas por éstas (que ha pasado de 57.381 a 143.902 en el mismo período), conduciéndonos a tomar muy diferentes medidas, como:

La ampliación de la capacidad de almacenaje en la nave de la calle Motors, en Barcelona, dotándola también de mayor capacidad para alimentos frescos, refrigerados y congelados, así como también la utilización de una nave próxima para el almacenaje y distribución de los alimentos (3.500 toneladas el 2015) provenientes del Fondo de Ayuda de la Unión Europea, liberando así espacio en la nave principal. En el mismo sentido, indicaría también la disponibilidad y reciente ampliación de una nave en Mercabarna, donde en el año 2015 se han recogido 990 toneladas de frutas y verduras, que las Entidades van a recoger directamente.

Hemos construido un equipo de Seguridad Alimentaria para promover la garantía de una alimentación suficiente, segura y saludable a los beneficiarios, y que aplica unos protocolos de verificación y supervisión de sistemas de control, de acuerdo con la normativa vigente establecida por la Agencia de Salud Pública de Cataluña.

Hemos más que doblado el número de voluntarios y voluntarias (que ha pasado de 93 a 221 en el periodo considerado), reorganizando las áreas de trabajo, para conseguir la mejor eficiencia posible.

Hemos impulsado la agrupación de Entidades, que permite tanto la optimización de recursos, como la coordinación entre los diferentes agentes o la homogenización de criterios. Actualmente ya hay 20 agrupaciones constituidas por 115 Entidades diferentes.

Y organizamos numerosas campañas de recogida de alimentos (como la Gran Recogida, el Hambre no tiene vacaciones, Maletas contra el hambre, Ningún niño sin bigotes, Tió solidario), y de sensibilización de la ciudadanía, en los colegios, en las empresas, en las Entidades, etc.

 

¿Dónde convergen la lucha contra el despilfarro alimentario y la función de los Bancos de Alimentos?

Nuestra función es doble: lucha contra el despilfarro alimentario y lucha contra el hambre en nuestro entorno, acciones que no son en absoluto incompatibles, si no totalmente complementarias.

De las 16.403 toneladas de alimentos gestionadas durante el año 2015, 7.874 toneladas (un 48%) proceden de la lucha contra el despilfarro, evitando por un lado que estos alimentos vayan al vertedero y haciéndolos llegar en condiciones de seguridad a las personas más necesitadas de nuestro entorno.

De hecho, los Bancos de Alimentos nacieron hace casi 50 años en los EUA y 30 en Cataluña, como un instrumento al servicio de las dos actividades. El Banco de Alimentos de Barcelona ha obtenido el reconocimiento de la Agencia de Residuos de Cataluña, con su inscripción en el registro de Entidades protectoras del medio ambiente.
 
 

A menudo habéis recomendado la utilización de eQuàliment en vuestras Entidades y actualmente estáis poniendo en marcha una plataforma de comunicación con las Entidades basada en eQuàliment. ¿Qué es lo que el Banco de Alimentos de Barcelona concretamente valora y espera de eQuàliment?

Respecto a la plataforma de comunicación que ofrecemos desde el Banco, lo hacemos pensando en la mejora en la comunicación entre la red de Entidades y el Banco. La herramienta permitirá que las Entidades dispongan de un entorno online donde puedan acceder a todos los documentos que generamos y a los comunicados que les hacemos llegar. También permitirá hacer encuestas y seguimiento de las respuestas generadas.

eQuàliment es un recurso informático que supone una gran ayuda, tanto en la gestión como en la viabilidad de muchas de las Entidades, que asumen un número importante de personas atendidas y un creciente volumen de kilos de alimentos para distribuir.

Tanto en los encuentros que organiza el Banco con Entidades ubicadas en una misma zona, como en los diferentes procesos de agrupación de Entidades que vamos promoviendo, les hacemos saber de la existencia de este recurso, recomendando que tanto las Entidades como el Ayuntamiento de su municipio valoren conjuntamente el interés de disponer de la herramienta.

eQuàliment es una herramienta que facilita la gestión de las prescripciones de la personas atendidas y permite hacer más operativa la gestión de las existencias. También facilita la comunicación y la coordinación entra las Entidades y los servicios sociales municipales, a la vez que agiliza los trámites añadidos en determinados programas de reparto.

Desde la óptica de la logística, una herramienta informática que conecte y ayude a gestionar los recursos de los Ayuntamientos, de las Entidades y de los Bancos, es muy bienvenida y puede ayudar, sin duda, a mejorar la eficiencia de la distribución de alimentos a las personas necesitadas de nuestro entorno.

 

¿Cuáles son los principales retos que se plantea hoy el Banco de Alimentos de Barcelona? ¿Cómo visualizáis el futuro de la distribución de alimentos solidarios? 

Aunque querríamos que no hubiese personas que sufrieran hambre en nuestro entorno (ni en el resto del mundo), creemos que – desgraciadamente – la crisis económica continuará manifestándose durante bastantes años en un alto número de personas a las que, por medio de las Entidades, será necesario atender.

Además, continúan existiendo, al largo de la cadena alimentaria, importantes bolsas de despilfarro, que debemos procurar reducir al mínimo. Por eso, deberemos actuar decidida, eficaz y eficientemente.

En cuanto a la distribución, quizás hay actualmente un gran número de organizaciones, de entidades y de empresas que actúan con toda la buena voluntad, pero una mayor coordinación y colaboración contribuirían  enormemente a una mejora en el servicio global.

 

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